La felicidad es un tema que ha sido estudiado y debatido por filósofos, psicólogos y expertos en bienestar durante siglos. Aunque la felicidad puede parecer algo subjetivo y difícil de alcanzar, existen estrategias y técnicas que pueden ayudar a mejorar nuestro bienestar emocional.
Es importante identificar y trabajar estos sesgos para mantener un bienestar estable. A continuación, se presentan seis pensamientos tóxicos que pueden estar robando nuestra felicidad a diario y algunas estrategias para superarlos.
1. El pensamiento del todo o nada: Este sesgo cognitivo implica que nosotros y los demás somos completamente buenos o completamente malos. Este pensamiento puede llevarnos a ser demasiado críticos con nosotros mismos y con los demás, lo que puede generar conflicto y estrés.
2. El personalismo excesivo: Este sesgo implica que creemos que los demás están hablando de nosotros o que las cosas que suceden en el mundo están relacionadas con nosotros. Este pensamiento puede llevarnos a sentirnos ansiosos y paranoicos.
3. La catastrofización: Este sesgo implica que creemos que las cosas son mucho peores de lo que realmente son. Este pensamiento puede llevarnos a sentirnos abrumados y sin esperanza.
4. La comparación con los demás: Este sesgo implica que creemos que valemos más o menos que los demás en función de nuestras logros y posesiones. Este pensamiento puede llevarnos a sentirnos inseguros y competitivos.
5. El control excesivo: Este sesgo implica que creemos que podemos controlar todo lo que sucede en nuestra vida. Este pensamiento puede llevarnos a sentirnos estresados y frustrados cuando las cosas no salen como queremos.
6. La rumiación: Este sesgo implica que creemos que repasar nuestros errores y molestias nos ayuda a aprender y a crecer. Este pensamiento puede llevarnos a sentirnos atrapados en el pasado y sin capacidad para avanzar.
Para superar estos pensamientos tóxicos, es importante ser conscientes de ellos y cuestionarlos. Podemos hacer esto mediante la práctica de la mindfulness, la meditación y la terapia cognitiva. También es importante rodearnos de personas que nos apoyen y nos ayuden a ver las cosas desde una perspectiva más positiva.