Un accidente durante la vuelta 34 del Gran Premio de Australia, en el circuito de Albert Park, ha arruinado la carrera de Fernando Alonso, cuando el asturiano perseguía al Alpine de Pierre Gasly en lucha por la novena posición y se ha estrellado contra el muro. Este incidente ha generado un gran disgusto en Alonso, quien culpó a la gravilla del circuito por el accidente.
La carrera de Alonso comenzó con buen pie, manteniéndose en una posición competitiva durante gran parte de la carrera. Sin embargo, mientras intentaba superar a Gasly, perdió el control de su vehículo al entrar en una curva y se desvió hacia la gravilla, lo que lo llevó a chocar contra el muro de protección.
El asturiano expresó su frustración después del accidente, afirmando que la gravilla del circuito fue la causa principal de su perdida de control. Aseguró que el vehículo se comportó de manera impredecible al entrar en contacto con la gravilla, lo que le impidió recuperar el control y evitar el choque.
Este incidente ha generado un gran debate en la comunidad del automovilismo, con algunos expertos argumentando que la gravilla en el circuito de Albert Park es demasiado peligrosa y debería ser revisada para futuras carreras. Otros, por su parte, creen que Alonso debería haber sido más cauteloso al intentar superar a Gasly.
En cualquier caso, el accidente de Alonso ha sido un gran golpe para el equipo, que esperaba obtener importantes puntos en el Gran Premio de Australia. La carrera continuó sin el asturiano, quien tuvo que abandonar la competencia prematuramente.
La seguridad de los circuitos es un tema importante en el automovilismo, y este incidente ha puesto de relieve la necesidad de revisar y mejorar las condiciones de los circuitos para evitar accidentes similares en el futuro.