A Carlo Ancelotti le gusta recordar a sus jugadores periódicamente que no son los más guapos y el pasado 26 de octubre no hizo falta que lo hiciese en un vestuario avergonzado tras la goleada encajada ante el Barcá de Hansi Flick. Un grupo de chavales con más hambre, más humildad y mucho talento les paso por encima de las estrellas blancas (0-4) confirmando las malas sensaciones madridistas en el inicio de la temporada y la velocidad de crucero de los culeés con el alemán al mando.
La goleada en el Clásico ante el Barcá fue un recordatorio de que la temporada es larga y que hay mucho que trabajar. Los jugadores del Real Madrid deben recordar que la humildad es clave para el éxito y que no pueden confiarse en su talento y experiencia.
Carlo Ancelotti sabe que su equipo tiene el potencial para ser uno de los mejores de Europa, pero también sabe que la complacencia es el enemigo número uno de cualquier equipo de fútbol. Por eso, el técnico italiano siempre busca mantener a sus jugadores con los pies en la tierra y recordarles que hay que trabajar duro para lograr los objetivos.
La derrota ante el Barcá fue un golpe para el equipo, pero también fue una oportunidad para aprender y crecer. Los jugadores del Real Madrid deben analizar lo que salió mal y trabajar para mejorar en Those áreas. Lalundes de fútbol son un proceso de aprendizaje continuo y los equipos que se quedan estancados son los que Pierden.
En resumen, la goleada encajada ante el Barcá fue un recordatorio de que el Real Madrid debe mantener la humildad y trabajar duro para lograr el éxito. Carlo Ancelotti es consciente de que su equipo tiene el potencial para ser uno de los mejores, pero también sabe que la complacencia es el enemigo número uno. Los jugadores del Real Madrid deben recordar que la temporada es larga y que hay mucho que trabajar para lograr los objetivos.