España se encuentra en la lista de países de la Unión Europea que deberán llevar a cabo un ajuste fiscal significativo debido al envejecimiento de la población.
Según las proyecciones, el país necesitará una reestructuración adicional de sus gastos equivalente al 6,3% del PIB para 2045, cuando se espera que termine el impacto de la generación del 'baby boom' en las pensiones.
Esta cifra alarmante pone de relieve la necesidad de que los responsables de la política económica española tomen medidas urgentes para abordar el desafío demográfico que se avecina.
El envejecimiento de la población no es un tema nuevo, pero su impacto en la economía española se está haciendo cada vez más evidente.
La generación del 'baby boom' ha sido una de las más grandes y prolíferas de la historia, y su jubilación está generando unvacíomenorme en la fuerza laboral y un aumento significativo en la demanda de pensiones y servicios de salud.
En este sentido, es fundamental que se tomen medidas para abordar este desafío y garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones y la economía en general.
Algunas de las medidas que podrían ser consideradas incluyen la reforma del sistema de pensiones, la promoción de la educación y la formación laboral, y la inversión en tecnologías que permitan aumentar la productividad y la competitividad de la economía española.
Es hora de que los responsables de la política económica española tomen medidas urgentes para abordar el desafío demográfico que se avecina y garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones y la economía en general.