El hecho ocurrió minutos después de que finalizara el partido entre Monterrey y Tigres, cuando el aficionado en cuestión se encontraba en la salida del estadio.
Según testigos, el fan de Tigres estaba solo y no presentaba ninguna amenaza para los barristas del Monterrey, pero de repente, un grupo de personas se acercó a él y comenzó a golpearlo sin motivo aparente.
La víctima, cuyo nombre no ha sido revelado, recibió varios golpes en la cabeza y el rostro, lo que le provocó heridas superficiales y una gran cantidad de sangre.
La policía fue llamada al lugar y detuvo a varios de los barristas involucrados en la agresión. Sin embargo, otros lograron huir del lugar y no han sido capturados.
La autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del incidente y sancionar a los responsables. Mientras tanto, el equipo de Tigres ha emitido un comunicado en el que condena la violencia y solicita justicia para el aficionado agredido.
Este incidente es solo uno de los muchos ejemplos de la violencia que rodea al fútbol en México, y destaca la necesidad de tomar medidas urgentes para prevenir y sancionar este tipo de comportamientos.