La disputa gira en torno a los términos del contrato y las posibles irregularidades en la pelea. Haney ha sido franco en su rechazo a cualquier negociación que no se ajuste a sus demandas. Con la negativa de Haney a reunirse, parece que la disputa seguirá en los tribunales.
La situación sigue siendo tensa, y cualquier resolución parece remotamente lejana. La pregunta en todos los rincones del mundo del boxeo es: ¿podrán De la Hoya y Haney encontrar un acuerdo antes de que la batalla judicial se torne más complicada?