La Región de Murcia está enfrentando un reto sin precedentes en materia de infraestructuras hidráulicas, con una serie de obras pendientes que deben ser ejecutadas urgentemente para evitar desastres naturales como inundaciones.
La Administración murciana se ha reunido con los representantes del Colegio de Ingenieros de Caminos para discutir y priorizar las obras más urgentes en el marco de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), organismo encargado de la gestión y regulación de los recursos hídricos en la región.
Entre las actuaciones prioritarias se encuentran la construcción de presas de laminación en Bejar, La Torrecilla y Nogalte, que son fundamentales para reducir el riesgo de inundaciones y proteger a la población y sus bienes en caso de lluvias intensas.
La construcción de estas presas es clave para mejorar la capacidad de absorción de los embalses y reducir la velocidad de la escorrentía, lo que ayudaría a minimizar el impacto de las inundaciones en las zonas urbanas y rurales circundantes.
El Gobierno regional considera imprescindible la ejecución de estas obras para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, y está trabajando estrechamente con los ingenieros y técnicos de la CHS para priorizar y agilizar los procesos de licitación y adjudicación de las obras.
La Región de Murcia ha señalado que la construcción de estas presas no solo beneficiará a la población local sino que también tendrá un impacto positivo en el medio ambiente, ya que permitirá una mejor gestión de los recursos hídricos y la protección de los ecosistemas naturales.