¿Crees estar limpio? Descubre la verdad que te hará enfermar

Tus manos pueden parecer limpias y frescas, pero en realidad son un caldo de cultivo para bacterias y virus peligrosos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las manos son los principales vectores de transmisión de enfermedades infecciosas.

La razón es simple: nuestros dedos y palmas entran en contacto con una gran variedad de superficies y objetos a lo largo del día, lo que nos expone a una amplia gama de microorganismos patógenos.

Desde las puertas de los ascensores hasta los estacionamientos de bicicletas, pasando por las manos de nuestros seres queridos, todo lo que tocamos puede estar infectado con gérmenes y virus.

Y aunque puede parecer innecesario mencionarlo, la falta de higiene después de ir al baño es uno de los principales factores que contribuyen a la propagación de enfermedades infecciosas.

Según un estudio reciente, solo el 31% de las personas se lava las manos después de utilizar el baño, lo que significa que el 69% restante puede estar transmitiendo enfermedades sin siquiera darse cuenta.

¿Qué se puede hacer para evitar convertirse en un vehículo de transmisión de enfermedades? La respuesta es simple: lávate las manos con frecuencia y de manera adecuada.

La OMS recomienda lavar las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de usar el baño, antes de comer y después de toser o estornudar.

Además, es importante recordar que la higiene de las manos no solo es importante para nuestra propia salud, sino también para la de aquellos que nos rodean.

Así que la próxima vez que te prepares para salir de casa, asegúrate de lavar tus manos de manera adecuada. Tu salud, y la de los demás, lo agradecerá.

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