La consecuencia inmediata de esta decisión es que el equipo de Alpine, que hasta ahora había sido el único equipo que utilizaba motores Renault, deberá buscar un nuevo suministrador de motores para las próximas temporadas. Según los informes, Alpine ya ha iniciado conversaciones con Mercedes para adquirir sus motores a partir del próximo año.
Esta noticia ha generado una gran sorpresa y preocupación en el mundo de la F1, ya que Renault había sido uno de los equipos más competitivos en la categoría en las últimas décadas. Su retirada de la fabricación de motores dejará un vacío significativo en la categoría y podría tener un impacto en la competitividad de los equipos que hasta ahora habían utilizado sus motores.