Fethullah Gülen, el influyente predicador turco que se convirtió en el principal opositor del presidente Recep Tayyip Erdogan, ha fallecido a los 83 años. Su muerte ha generado un enorme impacto en la comunidad política y religiosa de Turquía, ya que Gülen fue uno de los líderes más influyentes del movimiento Hizmet, que defendía la modificación de la educación y la justicia en el país.
A lo largo de los años, Gülen se convirtió en un enemigo político de Erdogan, quien lo acusó de estar detrás del fallido intento de golpe de Estado en 2016. Sin embargo, Gülen siempre negó cualquier participación en el intento de golpe y afirmó que era un complot para desacreditarlo.
El predicador nunca regresó a su país natal después del intento de golpe y se mantuvo en el exilio en Estados Unidos, donde continuó criticando la política de Erdogan y defendiendo sus ideas sobre la democracia y la justicia.
La muerte de Gülen ha generado reacciones encontradas en la comunidad política de Turquía. Mientras que algunos lo lloran como un visionario que luchó por la justicia y la democracia, otros lo ven como un enemigo que intentó derrocar al gobierno legítimo.