En un hallazgo impactante, la Policía Nacional anunció la requisición de dos artefactos explosivos en el cauce del río Arga, que habían sido extraídos mediante la técnica de arrastre de imanes de neodimio.
Según las autoridades, los objetos explosivos encontrados corresponden a una granada y un proyectil anticarro.
Lo más alarmante es que uno de los artefactos se encontraba completamente cargado con explosivo militar, lo que podría haber causado un daño irreparable en caso de detonación.
Por otro lado, el segundo artefacto conservaba el sistema de iniciación y la carga explosiva, lo que sugiere que se trataba de un arma militar en buen estado de funcionamiento.
La Policía Nacional no ha proporcionado detalles adicionales sobre el origen de estos artefactos ni sobre cómo llegaron al río Arga.
Este hallazgo ha generado una gran preocupación entre las autoridades locales, ya que podría indicar la presencia de armas militares no contabilizadas en la zona.
Según fuentes oficiales, se están llevando a cabo investigaciones para determinar el origen y la procedencia de estos artefactos explosivos.
Este descubrimiento es un recordatorio importante de la importancia de la investigación y la colaboración policial en la lucha contra la proliferación de armas militares no autorizadas.