En este proyecto, Azpilicueta combina la instalación, la performance y la intervención en un espacio que desafía nuestros sentidos y nos invita a replantear nuestra relación con el entorno. Las mesas danzantes, objeto central de esta obra, se convierten en un símbolo de la fragilidad y la belleza en un mundo en constante movimiento.
Azpilicueta nos presenta una obra que va más allá de la mera observación y nos invita a participar activamente en la experiencia. La interacción con las mesas danzantes y las voces que emergen de ellas nos lleva a una reflexión profunda sobre nuestra propia existencia y nuestra relación con el mundo que nos rodea.
Con su práctica artística, Azpilicueta nos recuerda que el arte puede ser un catalizador para el cambio y la reflexión. Su trabajo nos invita a cuestionar nuestras creencias y suposiciones y a buscarnos en la complejidad del mundo que nos rodea.
No te pierdas la oportunidad de experimentar el arte innovador y emocionante de Mercedes Azpilicueta en el C3A. Esta obra es un evento único que no puedes perder.