Marc Casadó, el joven canterano de 21 años, se ha convertido en el gran descubrimiento de Hansi Flick en esta temporada. En un giro inesperado de los acontecimientos, Casadó ha pasado de jugar en el playoff de ascenso a Segunda división con el filial a ser convocado con la selección absoluta en menos de seis meses.
La carrera de Casadó ha experimentado un auge meteórico, y su renovación de contrato este verano hasta 2028 ha demostrado ser una decisión astuta. La confianza que ha depositado Flick en él ha sido fundamental para su crecimiento, y su inclusion en la selección absoluta es un testimonio de su progresión exponencial.
En una entrevista reciente, Casadó reveló que si no hubiera sido por la intervención de Flick, probablemente habría sido cedido a otro equipo. La fe que el entrenador ha mostrado en él ha sido un factor clave en su desarrollo, y Casadó ha expresado su gratitud hacia Flick por haberle dado la oportunidad de demostrar su valía en el primer equipo.
El estilo de juego de Flick ha resultado ser el catalizador perfecto para el talento de Casadó. La libertad creativa que se le ha brindado en el campo ha permitido que el joven centrocampista brille, y su participación en los encuentros ha sido crucial para el equipo.
Con su futuro asegurado hasta 2028, Casadó puede enfocarse en continuar su progresión sin la presión de tener que buscar oportunidades en otros lugares. La estabilidad y la confianza que ha encontrado bajo el liderazgo de Flick son fundamentales para su crecimiento como jugador, y es probable que su asociación con el entrenador alemán siga siendo una de las más prometedoras en el fótbol español.