Andrés Cervantes, presidente de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), sonríe al mencionar que el congreso anual de ESMO ha recibido un récord de inscripciones y comunicaciones científicas en su edición de este año en Barcelona. “Es la cifra más alta en la historia de la sociedad”, comenta.
Cervantes, que también es jefe del Servicio de Oncología Médica en el Hospital Clínico Universitario de Valencia, se reunió con El Periódico para hablar sobre los desafíos que presenta el cáncer y la importancia de la prevención. “Casi dos tercios de todos los cánceres se podrían prevenir con hábitos y políticas saludables”, afirma.
El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, y su incidencia sigue creciendo a medida que la población envejece. Sin embargo, Cervantes destaca que muchos de los factores de riesgo asociados con el cáncer son modificables, lo que significa que las personas pueden tomar medidas para reducir su riesgo de desarrollar la enfermedad.
Una de las formas más efectivas de prevenir el cáncer es a través de la alimentación saludable. Una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Además, evitar el consumo excesivo de alcohol y azúcares refinados también puede ser beneficioso.
La actividad física regular también es fundamental para la prevención del cáncer. El ejercicio puede ayudar a mantener un peso saludable, reducir la inflamación y mejorar la función inmunitaria, lo que puede ayudar a prevenir el desarrollo de la enfermedad.
Además de los hábitos saludables, la detección temprana es fundamental para tratar el cáncer de manera efectiva. Las pruebas de detección pueden ayudar a identificar el cáncer en sus primeras etapas, cuando es más probable que se pueda curar. Por lo tanto, es importante que las personas se sometan a pruebas de detección regulares, especialmente si tienen factores de riesgo para desarrollar ciertos tipos de cáncer.
En conclusión, la prevención del cáncer es posible a través de hábitos saludables y la detección temprana. Es importante que las personas tomen medidas para reducir su riesgo de desarrollar la enfermedad y que las autoridades sanitarias implementen políticas saludables para promover la prevención del cáncer.