La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 25 de octubre como el Día Internacional de las Personas de Talla Baja, una fecha que busca concienciar sobre las necesidades y los desafíos que enfrentan quienes viven con esta condición. Pero ¿por qué se eligió específicamente esta fecha? La respuesta se encuentra en la historia y la lucha de las personas de talla baja por la igualdad y la inclusión.
Una de las condiciones que más comúnmente se asocia con la estatura baja es la acondroplasia, una alteración genética que altera el crecimiento y desarrollo de los huesos y cartílagos. Esta condición afecta a aproximadamente 1 de cada 26.000 personas nacidas en todo el mundo y es la causa más común de enanismo de origen genético.
La acondroplasia se transmite de manera autosómica dominante, lo que significa que solo se necesita una copia del gen defectuoso para que la persona desarrolle la condición. Esto puede ocurrir de manera espontánea o puede heredarse de uno de los padres. La acondroplasia puede causar una variedad de problemas de salud, incluyendo escoliosis, problemas respiratorios y limitaciones en la movilidad.
A pesar de los desafíos que enfrentan las personas de talla baja, la fecha del 25 de octubre busca celebrar su diversidad y promover la inclusión en todas las áreas de la vida. Las organizaciones que trabajan con personas de talla baja buscan crear un mundo más accesible y equitativo, donde puedan vivir sin barreras ni Discriminación.
Por lo tanto, el Día Internacional de las Personas de Talla Baja es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la inclusión y la diversidad en nuestras sociedades. Es un día para celebrar la habilidad y la perseverancia de las personas de talla baja y para comprometernos a crear un mundo más justo y equitativo para todos.