Poco a poco, y por sus decisiones más que por sus palabras, se va conociendo la personalidad de Hansi Flick, el técnico que ha devuelto al Barça al liderato de la Liga recortando en apenas tres jornadas los siete puntos de diferencia que le llevaba el Madrid.
La estrategia de Flick ha sido clara: implantar un sistema de juego táctico y exigente, donde cada jugador debe cumplir con su papel para lograr el éxito colectivo. Esto ha llevado a una transformación en el equipo, que ahora muestra una mayor solidez defensiva y un ataque más efectivo.
Uno de los aspectos más interesantes de la personalidad de Flick es su enfoque en la disciplina y la puntualidad. Jugadores como Koundé han sido objeto de su atención por su impuntualidad, lo que ha generado un debate sobre la importancia de la disciplina en el fútbol.
Por otro lado, Flick ha demostrado ser indiferente al enfado de las estrellas, lo que ha llevado a una especie de 'código Flick' que rige las normas de comportamiento en el equipo. Esto ha generado una especie de mística en torno al técnico, que parece tener una visión clara de lo que quiere y no tolera excusas.
La pregunta es: ¿qué hay detrás de este 'código Flick'? ¿Es simplemente una cuestión de disciplina y autoridad, o hay algo más profundo en juego? La respuesta puede estar en la forma en que Flick ha construido su equipo, con un enfoque en la cohesión y la unidad.
En última instancia, el 'código Flick' puede ser el secreto detrás del éxito del Barça en esta temporada. Si los jugadores pueden mantener la disciplina y la concentración, es posible que el equipo pueda conquistar títulos y alcanzar la grandeza.