La migraña es una de las enfermedades crónicas más prevalentes y debilitantes a nivel global, afectando a más de 1.000 millones de personas. Esta condición es notablemente más común en mujeres, con una relación de 3:1 en comparación con los hombres.
A diferencia de otros tipos de cefaleas, la migraña se caracteriza por síntomas específicos como una elevada sensibilidad a la luz (fotofobia), al sonido (fonofobia) y al movimiento, que pueden impactar gravemente en la calidad de vida. Existen diferentes tipos de migraña, como la crónica, que se manifiesta con dolor más de 15 días al mes; la migraña con aura, que incluye alteraciones sensoriales previas al episodio como destellos de luz o visión borrosa; la migraña sin aura, el tipo más común, sin síntomas sensoriales previos; y la migraña hemipléjica, que provoca debilidad temporal en un lado del cuerpo.
“El acompañamiento de un profesional de la salud es clave para encontrar el tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida,” explicó Jhoyner Alberto Jiménez Filigrana, líder de Urgencias de la Clínica Chía. En los últimos años, los tratamientos para la migraña han avanzado considerablemente. Además de los analgésicos tradicionales, se han desarrollado nuevas terapias como los bloqueos anestésicos de nervios especiales y el uso de anticuerpos monoclonales, que brindan más opciones a quienes sufren de migraña crónica.
Existen varias recomendaciones para tratar la migraña, como:
- Consultar a un médico especialista: El primer paso para tratar la migraña es acudir a un médico, preferiblemente un neurólogo, que pueda diagnosticar adecuadamente tu condición.
- Adoptar cambios en el estilo de vida: Mantener un horario de sueño regular, evitar saltarse comidas, y reducir el consumo de cafeína y alcohol son prácticas recomendadas por especialistas.
- Medicación preventiva y de alivio: El tratamiento de la migraña suele incluir dos tipos de medicamentos: preventivos y para aliviar los síntomas.
Recuerda que es importante seguir las indicaciones médicas y no automedicarse. Con el acompañamiento de un profesional de la salud y los cambios adecuados en el estilo de vida, puedes mejorar la calidad de vida y enfrentar la migraña de manera más eficaz.