Quitar la cáscara de un huevo cocido puede ser una tarea tediosa, pero con esta técnica no deberás dedicar ningún esfuerzo. La clave está en el proceso de coccion y enfriamiento del huevo. Primero, coloca los huevos en una olla con agua fría y llévala a ebullición. Una vez que el agua esté hirviendo, retírala del fuego y deja que los huevos reposen durante 12-15 minutos. Luego, transfiérelas a un tazón con agua helada para detener el proceso de coccion. Una vez que los huevos estén fríos, gólfalos suavemente para crear pequeñas grietas en la cáscara. Luego, comienza a pelar el huevo desde la parte superior, donde se encuentra el ácido, y la cáscara debería salir con facilidad. Este truco de cocina es útil para cualquier receta que requiera huevos duros, como ensaladas, sándwiches o guarniciones. Con esta técnica, podrás pelar los huevos en segundos y ahorrar tiempo en la cocina.