Una buena lonchera es el complemento perfecto a la hora de la refacción, ya que debe nutrir al niño y brindarle la energía necesaria para enfrentar el día. La clave para lograr esto es incluir una variedad de alimentos nutritivos que proporcionen los nutrientes esenciales para el crecimiento y el desarrollo saludable de los niños.
Es importante incluir frutas y verduras en la lonchera, ya que son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. Las frutas como manzanas, plátanos y fresas son excelentes opciones, mientras que las verduras como zanahorias, pepinos y espinacas pueden ser incluidas en forma de sticks o ensaladas.
Otra opción nutritiva son las proteínas, que pueden ser incluidas en forma de carnes, pescados, huevos, frijoles o legumbres. Es importante elegir opciones magras y cocinarlas de manera saludable para evitar el exceso de grasas y calorías.
Además de las frutas, verduras y proteínas, es importante incluir granos integrales como pan, arroz o pasta, que proporcionan fibra y energía. También se pueden incluir lácteos como leche, queso o yogur, que son ricos en calcio y proteínas.
Es importante recordar que la lonchera debe ser variada y emocionante para los niños, por lo que se pueden incluir opciones como sandwiches, wraps, fruits salads o yogur parfaits. También se pueden agregar algunos snacks saludables como frutos secos, semillas o barras de granola.
En resumen, una lonchera nutritiva para los niños debe incluir una variedad de alimentos saludables que proporcionen los nutrientes esenciales para el crecimiento y el desarrollo saludable. Al incluir frutas, verduras, proteínas, granos integrales y lácteos, los padres pueden asegurarse de que sus hijos estén comiendo sano y recibiendo la energía necesaria para enfrentar el día.