El café, esa bebida que acompaña las mañanas de millones de personas en todo el mundo, nunca deja de reinventarse. Desde los clásicos espressos hasta las elaboradas creaciones con leche y especias, siempre hay una forma nueva de disfrutarlo.
Pero recientemente, un truco simple y sorprendente ha captado la atención de baristas y aficionados por igual. Se trata de agregar una pizca de sal a la taza de café. Aunque mayoria de las personas se sorprenderán al escuchar esto, agregar sal al café puede marcar una gran diferencia en su sabor y textura.
La teoría detrás de esto es que la sal puede equilibrar la acidez del café, lo que resulta en un sabor más suave y agradable. Además, la sal puede realzar los sabores naturales del café, especialmente los notas de cacao y nueces.
Los baristas experimentados ya han comenzado a incluir la sal en algunas de sus recetas más populares. Por ejemplo, un café con leche y cacao puede beneficiarse de una pizca de sal para equilibrar los sabores dulces. De manera similar, un café espresso puede ganar una mayor profundidad y complejidad con un toque de sal.
Pero el uso del café con sal no se limita a los profesionales. Los aficionados en casa también pueden experimentar con este truco simple. La clave es encontrar el equilibrio adecuado entre la cantidad de café y la cantidad de sal. Una pizca de sal por taza de café es un buen punto de partida.
En conclusión, agregar sal al café es un truco simple pero efectivo que puede cambiar la forma en que disfrutamos de esta bebida. Ya sea que seas un aficionado o un profesional, vale la pena intentarlo y experimentar con diferentes recetas y combinaciones.