El entrenador del Girona FC, Míchel, ha reconocido que el equipo no ha encontrado su ritmo en los últimos partidos, lo que se ha traducido en una serie de resultados desfavorables. En una rueda de prensa previa al duelo contra el Pucela en Montilivi, Míchel se mostró autocrítico con el rendimiento de su equipo y admitió que no ha dado con la tecla para que los jugadores conecten en el campo.
Míchel ha estado tratando de encontrar la fórmula para sacar lo mejor de su equipo, pero hasta ahora no ha logrado obtener los resultados esperados. A pesar de tener jugadores talentosos en su plantilla, el Girona no ha podido encontrar la cohesión necesaria para competir con los mejores equipos de la liga.
El duelo contra el Pucela en Montilivi será un desafío importante para el Girona, ya que es un equipo que ha demostrado ser solido y eficaz en la defensa. Míchel sabrá que necesita una victoria para devolver la confianza a su equipo y a los aficionados, pero también es consciente de que será un partido dificil.
El Girona ha trabajado duro en la semana previa al partido para intentar corregir los errores que han cometido en los últimos partidos. Míchel ha estado estudiando las debilidades del Pucela y ha estado trabajando con sus jugadores para encontrar la forma de explotarlas. Sin embargo, será un partido que requiera de todos los jugadores su mejor rendimiento si quieren obtener una victoria.
La presión sobre el Girona es alta, ya que los aficionados y la prensa han estado criticando duramente al equipo por su mal rendimiento. Míchel sabrá que necesita una victoria para calmar las aguas y devolver la confianza a su equipo. Sin embargo, si el Girona no puede obtener una victoria, la presión sobre el equipo y su entrenador aumentará significativamente.