El arte culinario de comer sobre ráiles es un tema que ha fascinado a muchos durante siglos. En un nuevo libro, se repasa la historia del vagón restaurante en los trenes europeos, desde los tiempos en que se servía langosta y 'foie gras' a la era de la comida rápida y el sándwich de pan de molde.
En el siglo XIX, los trenes empezaron a ser una forma común de transporte en Europa, y con ellos, surgieron los primeros vagones restaurantes. Estos espacios ofrecían a los pasajeros una experiencia gastronómica única, con platos refinados y servicio de alta calidad.
En aquel entonces, el menú era muy diferente al de hoy en día. Los pasajeros podían disfrutar de platos como la langosta, el 'foie gras' y otros manjares exquisitos. Los chefs a bordo eran verdaderos artistas culinarios, capaces de crear obras maestras en un entorno muy limitado.
Pero con el paso del tiempo, la comida en los trenes europeos comenzó a cambiar. En la primera mitad del siglo XX, los vagones restaurantes empezaron a ofrecer opciones más sencillas y accesibles para todos. El sándwich de pan de molde se convirtió en un clásico del menú ferroviario, junto con otros platos más informales.
En la actualidad, la comida en los trenes europeos es más variada que nunca. Los pasajeros pueden disfrutar de una amplia variedad de opciones, desde comida rápida hasta platos gourmet. Los vagones restaurantes siguen siendo un lugar emblemático en los trenes, donde los pasajeros pueden relajarse y disfrutar de una buena comida mientras viajan.
El libro que repasa la historia del vagón restaurante en los trenes europeos es una verdadera joya para los amantes de la historia y la comida. Ofrece una visión fascinante de la evolución de la comida en los trenes, desde sus inicios hasta la actualidad.