El año 2023 cerró con un trágico y preocupante récord: 19 casos de niños y niñas quemados por el manejo de artefactos de pirotecnia.
La cifra es alarmante y nos lleva a reflexionar sobre la importancia de la seguridad y la prevención en nuestras celebraciones y eventos.
La pirotecnia es una tradición arraigada en muchas culturas y es una forma divertida de celebrar ocasiones especiales, pero también puede ser extremadamente peligrosa si no se maneja de manera adecuada.
Los niños y niñas son especialmente vulnerables a las quemaduras y lesiones causadas por la pirotecnia, ya que a menudo son atraídos por los colores y sonidos de los artefactos y no entienden los riesgos asociados.
Es nuestra responsabilidad como adultos y cuidadores garantizar que los niños y niñas estén protegidos y seguros en todo momento.
Para evitar que nuestros hijos sean víctimas de quemaduras por pirotecnia, es importante tomar algunas medidas de seguridad básicas:
- Asegurarse de que los niños y niñas estén alejados de la zona de pirotecnia.
- No dejar que los niños y niñas manipulen artefactos de pirotecnia.
- Asegurarse de que los adultos que manejan la pirotecnia estén preparados y sigan las instrucciones de seguridad.
- Tener a mano un extintor de incendios y un kit de primeros auxilios.
Además de estas medidas de seguridad, es importante educar a los niños y niñas sobre los riesgos asociados con la pirotecnia y enseñarles a respetar y temer el fuego.
No permitamos que nuestros hijos sean víctimas de quemaduras por pirotecnia.
Tomemos medidas para protegerlos y asegurarnos de que nuestras celebraciones sean seguras y divertidas para todos.