El economista y primer vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas, Luis Montero, expresó que el nivel del comercio informal en el país está en más del 50%. Esta cifra alarmante ha generado preocupación entre expertos y ciudadanos en general, ya que el comercio informal puede tener graves consecuencias para la economía y la sociedad.
Según Montero, el comercio informal se ha convertido en una realidad cada vez más presente en la vida cotidiana de los venezolanos. Desde vendedores ambulantes hasta mercados informales, el comercio no regulado ha encontrado un nicho en la economía del país.
La falta de regulación y control en el comercio informal puede llevar a la evasión de impuestos, la pérdida de ingresos para el Estado y la falta de protección para los trabajadores. Además, el comercio informal puede ser un caldo de cultivo para la delincuencia y la corrupción.
Por otro lado, el comercio informal también puede ser visto como una forma de supervivencia para muchos venezolanos que han sido afectados por la crisis económica y la inflación. Muchas personas se ven obligadas a trabajar en el sector informal para ganar un ingreso y mantener a sus familias.
En este sentido, Montero instó a las autoridades a tomar medidas para regularizar el comercio informal y brindar apoyo a los trabajadores que se encuentran en esta situación. También pidió a los ciudadanos a ser conscientes de la importancia de apoyar a los negocios formales y a pagar impuestos para contribuir al desarrollo del país.
En resumen, el comercio informal en Venezuela es un tema complejo que requiere la atención de las autoridades y la sociedad en general. Es importante encontrar una solución que equilibre las necesidades de supervivencia de los trabajadores informales con la necesidad de regularizar y controlar el comercio para beneficio de todos.