En 1979, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) llevó a cabo una acción sin precedentes en la historia del fútbol español. La AFE, que representa los intereses de los futbolistas profesionales en España, decidió paralizar el fútbol español en señal de protesta por las condiciones laborales y salariales de los jugadores.
La parálisis del fútbol español en 1979 fue un momento crucial en la historia del deporte en el país. La AFE había estado negociando con la Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Liga Nacional de Fútbol Profesional (LFP) durante varios meses, pero no había logrado alcanzar un acuerdo que satisficiera las demandas de los jugadores.
Los futbolistas españoles exigían mejoras en sus condiciones laborales, incluyendo un aumento en sus salarios, una reducción en el número de partidos que debían jugar en una temporada y un mejor acceso a la asistencia médica. También pedían una mayor participación en la toma de decisiones en la gestión del fútbol español.
La parálisis del fútbol español en 1979 fue un éxito para la AFE, ya que logró llamar la atención del gobierno y del público en general sobre las condiciones laborales de los futbolistas. El conflicto llevó a la creación de un nuevo convenio colectivo que mejoraba las condiciones laborales y salariales de los jugadores.
La parálisis del fútbol español en 1979 marcó un punto de inflexión en la historia del deporte en España. Desde entonces, la AFE ha continuado luchando por los derechos de los futbolistas y ha logrado mejorar significativamente sus condiciones laborales y salariales. La acción de la AFE en 1979 demostró que los futbolistas pueden unirse y luchar por sus derechos, y que la solidaridad y la determinación pueden lograr cambios significativos en la industria del fútbol.