El entrenador del Girona FC, Míchel, ha expresado su frustración y decepción después de la derrota en San Siro contra el AC Milan, que ha supuesto la eliminación de su equipo en la Champions League. La derrota por 1-0 ha sido un golpe duro para el equipo español, que ha vivido una temporada histórica en la competición.
Para Míchel, la sensación es de un "sí pero no", ya que su equipo ha demostrado tener capacidad para competir con los mejores, pero no ha podido materializar sus oportunidades en goles. La falta de eficacia y de experiencia han sido factores clave en su eliminación, y el entrenador no ha dudado en reconocer que estos han sido los principales obstáculos para su equipo.
A pesar de la decepción, Míchel ha elogiado el esfuerzo y la dedicación de sus jugadores, que han luchado hasta el último minuto por intentar conseguir un resultado que les permitiera seguir adelante en la competición. Sin embargo, el destino ha querido que sea el AC Milan el que pase a la siguiente ronda, y el Girona FC debe conformarse con un meritorio pero prematuro adiós a la Champions.
La eliminación del Girona FC supone un final amargo para una temporada que había comenzado con grandes expectativas. Aunque el equipo ha demostrado tener capacidad para competir con los mejores, la falta de experiencia y la ineficacia en ataque han sido sus principales debilidades. A pesar de todo, Míchel ha asegurado que su equipo aprenderá de esta experiencia y volverá más fuerte en el futuro.
En cualquier caso, el Girona FC puede sentirse orgulloso de su participación en la Champions League, ya que ha sido una de las sorpresas de la competición. Aunque su aventura ha terminado de manera prematura, el equipo ha demostrado que tiene potencial para crecer y mejorar en el futuro, y sin duda será un equipo al que se deba prestar atención en las próximas temporadas.