En un fin de semana de parón para casi todos los equipos, los que jugaron firmaron buenos resultados, y es ahí donde se destaca el trabajo en las canteras. Porque, aunque los reflectores estuvieron centrados en los juegos de las ligas mayores, las promesas del futuro que se están cultivando en las filas infantiles y juveniles demostraron que no están bajando la guardia.
La cantera del Celta, una de las más prolíficas en cuanto a desarrollo de talentos se refiere, sigue siendo un semillero de juego inteligente y atractivo. Aunque en el mundo del fútbol el tiempo parece que se detiene durante estos descansos, en las instalaciones de entrenamiento no hay pausa. Los entrenadores y staff técnico trabajan incansablemente para perfeccionar las habilidades de los jugadores más jóvenes.
Los juegos que tuvieron lugar en este fin de semana demostraron que las nuevas generaciones están dispuestas a hacer bien las cosas, y a encaminarse hacia un futuro prometedor. Las golesadas y victorias estuvieron presentes, y se percibe un claro sentido de compromiso y esfuerzo en cada jugada.
Un valor agregado que se destaca en la filosofía de juego del Celta y sus divisiones inferiores es la importancia de la cohesión en equipo. Los jugadores no solo están trabajando en su desarrollo personal, sino también en la cooperación y solidaridad hacia un objetivo común. Es ahí donde se visualiza una visión de futuro que incluye no solo a las figuras destacadas, sino a todo el equipo en conjunto.