Las primeras pruebas médicas realizadas al defensor del Barcelona, Clément Lenglet, han arrojado un diagnóstico que, aunque no es ideal, podría haber sido mucho peor. Según los resultados iniciales, Lenglet sufrirá de una baja de apenas un mes debido a un esguince.
La buena noticia es que, aunque las pruebas confirmaron el esguince, no se detectaron lesiones más graves en la rodilla, como una afectación en el menisco. Esta lesión podría haber requerido una intervención quirúrgica y un período de recuperación mucho más prolongado.
Mañana, los médicos del club realizarán más pruebas para determinar la gravedad exacta de la lesión y confirmar el diagnóstico inicial. Sin embargo, por ahora, todo parece indicar que Lenglet estará de regreso en el campo en un plazo de unas cuatro semanas, lo que es una noticia positiva para el equipo catalán.
La ausencia de Lenglet, aunque breve, puede ser un golpe para el Barcelona en un momento crucial de la temporada. Sin embargo, la rápida recuperación de su lesionado defensor puede ser un respiro para el entrenador y el equipo en general.