La gestión eficiente del presupuesto público es fundamental para el desarrollo de cualquier país. Sin embargo, la experiencia peruana de la última década muestra que aumentar significativamente los fondos destinados a áreas clave como la seguridad ciudadana, la educación y la salud no siempre se traduce en una mejora en la calidad del servicio al ciudadano.
Según el CEO de Govierna, plataforma de capacitaciones en economía, finanzas y gestión pública, esta situación se debe a que la mera inyección de recursos no garantiza una gestión eficaz. En otras palabras, no es solo cuestión de invertir más dinero, sino de hacerlo de manera inteligente y eficiente.
¿Cuáles son entonces las propuestas para mejorar el presupuesto público y la calidad del gasto? A continuación, se presentan tres sugerencias clave:
1. Priorizar la planificación estratégica: Es fundamental que los responsables de la gestión pública definan objetivos claros y prioritarios para el uso de los fondos. Esto implica analizar las necesidades de la población y establecer metas realistas y medibles. La planificación estratégica permite maximizar el impacto del presupuesto y minimizar el desperdicio de recursos.
2. Implementar un sistema de monitoreo y evaluación: La implementación de un sistema de monitoreo y evaluación permite a los responsables de la gestión pública supervisar el uso de los fondos y evaluar la eficacia de las políticas públicas. Esto facilita la identificación de áreas de mejora y la toma de decisiones informadas para optimizar el presupuesto.
3. Fomentar la transparencia y la rendición de cuentas: La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para garantizar que el presupuesto público se utilice de manera responsable. Los responsables de la gestión pública deben proporcionar información clara y accesible sobre el uso de los fondos y estar dispuestos a rendir cuentas ante la ciudadanía. Esto ayuda a prevenir la corrupción y a promover la confianza en las instituciones públicas.
En conclusión, la mejora del presupuesto público y la calidad del gasto requieren una combinación de planificación estratégica, monitoreo y evaluación, y transparencia y rendición de cuentas. Al implementar estas propuestas, los responsables de la gestión pública pueden garantizar que los fondos se utilicen de manera eficaz y eficiente, y que se brinden servicios de alta calidad a la ciudadanía.