La relación entre la Federación y De la Fuente ha llegado a un punto crítico, caracterizado por un desacuerdo contractual que ha generado una gran tensión entre ambas partes. El desacuerdo contractual no es el único motivo por el que la relación se ha desgastado, sino que también la poca sintonía con sus agentes ha contribuido a empeorar la situación.
Además, el tono reivindicativo del técnico ha generado un clima de confrontación que no ha ayudado a mejorar la relación con la Federación. El alejamiento de la Selección del público de Murcia y Córdoba también ha sido un golpe para la Federación, ya que estas ciudades son fundamentales para el fútbol español.
Por otro lado, la falta de un director deportivo que lidie con el caso Lamine Yamal ha sido un obstáculo para la resolución del conflicto. La Federación ha intentado encontrar una solución, pero hasta ahora no ha logrado encontrar un director deportivo que se encargue de este delicado asunto.
La situación es cada vez más complicada y es probable que se produzcan cambios significativos en la Federación. La prensa y los aficionados están expectantes, esperando a ver qué pasará a continuación. ¿Podrá la Federación encontrar una solución al conflicto o se producirá un cambio radical en la estructura del fútbol español?