¿El fin de una era? San Martín está en llamas y nadie sabe cómo apagar el fuego

La derrota contra Gimnasia fue el detonante de una serie de crticas y autocríticas que se desataron en el plantel de San Martín. La pobre imagen exhibida en Mendoza fue el resultado de una falta de entendimiento del equipo sobre cómo jugar los partidos decisivos.

Al igual que en Rosario, el "Santo" se arrastró en la cancha, sin mostrar la intensidad y la determinación necesarias para ganar en un ambiente hostil. La derrota ante Gimnasia no fue solo una caída más en la tabla de posiciones, sino un símbolo de la falta de identidad y cohesión que aqueja al equipo.

Desde la dirección técnica, no hubo una estrategia clara para abordar el partido. No se supo cómo aprovechar las debilidades del rival ni cómo neutralizar sus fortalezas. Los jugadores, por su parte, parecían desconcertados y sin saber qué hacer en momentos clave del partido.

La situación en el plantel de San Martín es cada vez más complicada. Los jugadores están desanimados y la confianza es cada vez menor. La necesidad de tomar medidas urgentes para cambiar el rumbo del equipo es cada vez más apremiante.

Es hora de que el club tome medidas drásticas y busque soluciones para sacar al equipo de esta situación crítica. De lo contrario, el riesgo de perder la temporada es cada vez mayor.

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