La mecanización y la reducción de costos han llevado a una caída de 37 meses consecutivos en el empleo agrícola. Según los últimos datos disponibles, el número de afiliados a la indusria agrícola ha disminuido de manera alarmante, llegando a menos del 5% del total de afiliados en todo el país.
Esta tendencia no solo resulta preocupante para los trabajadores del sector agrícola, sino también para la economía nacional. La reducción del empleo agrícola puede tener un impacto significativo en la producción de alimentos y, por lo tanto, en la seguridad alimentaria del país.
La mecanización y la automatización son algunas de las causas principales de esta caída. La implementación de máquinas y sistemas de producción más eficientes ha permitido a las empresas agrícolas reducir sus costos laborales, pero también ha llevado a la pérdida de empleos para los trabajadores que anteriormente realizaban esas tareas.
Además de la mecanización, la globalización y la competencia internacional también han jugado un papel importante en la reducción del empleo agrícola. La libre competencia y la economía de escala han llevado a las empresas agrícolas a buscar formas de reducir costos y aumentar la eficiencia, lo que a menudo implica la reducción de la mano de obra.
Para mitigar los efectos de esta caída, los gobierno y las organizaciones agrícolas deben trabajar juntos para desarrollar estrategias que apoyen a los trabajadores afectados y promuevan la creación de empleos en otros sectores de la industria. Esto puede incluir programas de capacitación y educación, así como iniciativas para fomentar la innovación y la diversificación en la industria agrícola.