El hidrógeno ha sido considerado durante mucho tiempo como una de las soluciones más prometedoras para abordar la crisis climática y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, un estudio reciente ha arrojado nueva luz sobre esta cuestión y ha revelado un problema oculto que podría obstaculizar su adopción generalizada.
Según el estudio, el hidrógeno no se podría distribuir a través de las tuberías de gas natural existentes, lo que significaría que no se podría aprovechar la infraestructura gasística actual para transportar este gas
Esta noticia ha generado preocupación entre los defensores del hidrógeno como solución para la crisis climática, ya que significaría que habría que invertir enormes sumas de dinero en la construcción de una nueva infraestructura para transportar el hidrógeno
El problema reside en que las tuberías de gas natural no est́an diseñadas para transportar hidrógeno, ya que este gas es muy reactivo y puede dañar las tuberías y los equipos associados
Además, el hidrógeno también puede provocar la formación de hongos y bacterias en las tuberías, lo que podría generar problemas de seguridad y mantener en funcionamiento la infraestructura
Por lo tanto, habría que eliminar por completo la actual infraestructura gasística y reemplazarla con otra distinta, diseñada específicamente para transportar hidrógeno
Esta noticia ha generado un debate entre los expertos y los defensores del hidrógeno, ya que algunos argumentan que la construcción de una nueva infraestructura es económicamente inviable, mientras que otros sostienen que la inversión valdrá la pena si se considera el beneficio potencial para el medio ambiente