El 2024 ha llegado a su fin, y con él, una triste realidad para el boxeo panameño: no hay un campeón mundial en sus filas. La última vez que Panamá pudo celebrar la victoria de uno de los suyos fue en 2017, cuando Jezreel Corrales se alzó con el título. Desde entonces, han pasado siete años sin que nadie logre igualar su hazaña.
En la actualidad, solo tres boxeadores panameños se encuentran clasificados a nivel mundial, lo que representa un gran desafío para el deporte en el país. La ausencia de un campeón mundial ha generado una sensación de vacío y desilusión entre los fanáticos del boxeo en Panamá, que esperan ver a sus héroes nacionales dominar en el ring.
La pregunta que todos se hacen es ¿qué ha cambiado desde la época de Jezreel Corrales? ¿Ha habido un declive en la calidad de los boxeadores panameños o simplemente ha sido una cuestión de mala suerte? Analistas y expertos del deporte señalan que la falta de inversión en lainfraestructura deportiva y la carencia de programas de desarrollo para jóvenes talentos han sido algunos de los factores que han contribuido a esta situación.
A medida que se inicia un nuevo año, los fanáticos del boxeo en Panamá esperan que surja un nuevo campeón que pueda restaurar el orgullo y la gloria del deporte en el país. Sin embargo, hasta que eso suceda, el boxeo panameño seguirá siendo un recordatorio de lo que se ha perdido y lo que se anhela recuperar.