La comunidad senegalesa ha irrumpido en Puerta Jerez al grito de "¡Policía Local, asesina!" en una manifestación que busca justicia y respuestas por la muerte de Mamou Bakhoum, un hombre senegalés y vendedor ambulante que perdió la vida en el Guadalquivir el pasado domingo luego de una persecución por parte de la Policía Local.
Los manifestantes, visiblemente conmovidos y airados, exigieron una investigación exhaustiva y transparente sobre los acontecimientos que condujeron a la trágica muerte de Mamou. La comunidad senegalesa y otros colectivos solidarios expresaron su indignación y angustia por la falta de claridad en torno a los hechos y demandaron que se esclarezcan las circunstancias exactas de lo ocurrido.
Según testigos y fuentes cercanas a la investigación, Mamou Bakhoum intentaba cruzar el río Guadalquivir mientras era perseguido por agentes de la Policía Local. Los detalles sobre lo que sucedió exactamente durante esa persecución y cómo terminó en la fatalidad aún no han sido totalmente esclarecidos, lo que ha generado una gran incertidumbre y desconfianza entre la comunidad.
La manifestación en Puerta Jerez buscaba no solo lograr justicia para Mamou y su familia, sino también sensibilizar a la opinión pública sobre los riesgos y la violencia que pueden enfrentar los vendedores ambulantes y las comunidades migrantes en su interacción con las fuerzas del orden. Los participantes en la protesta llevaron pancartas y banderas con mensajes de apoyo a la familia de Mamou y de repudio a la violencia policial.
Entre las principales demandas de los manifestantes se encuentra la necesidad de una investigación independiente y rigurosa que determine las responsabilidades y omisiones que puedan haber llevado a la muerte de Mamou Bakhoum. Además, solicitan medidas para prevenir este tipo de incidentes en el futuro, como la capacitación de los agentes policiales en técnicas de persecución y detención que prioricen la seguridad y el bienestar de todas las personas involucradas.
La tragedia ha generado un gran impacto en la comunidad local y ha puesto en el centro del debate la relación entre la policía y las comunidades migrantes, así como la necesidad de trabajar hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa con los derechos humanos de todos.