Una víctima de violencia de género, vecina de Almassora, ha Testificado en la Audiencia Provincial de Castellón sobre el infierno que vivió a manos de su pareja. La mujer ha relatado cómo su pareja la golpeaba y la forzaba a tener relaciones sexuales después de los maltratos físicos y psicológicos.
La víctima ha explicado que su pareja bebía mucho y se ponía agresivo, lo que la llevaba a amenazarla a ella y a su hija. Además, le quitaba el móvil y la controlaba en todo momento, quitándole cualquier posibilidad de buscar ayuda o escapar de la situación.
Después de cada golpe, la víctima ha declarado que su pareja la obligaba a tener relaciones sexuales, lo que la sumió en un estado de vulnerabilidad y miedo extremo. Pero lo que más la aterrorizaba era la amenaza constante de que la rociaría con ácido si no cumplía con sus órdenes o si intentaba escapar.
La víctima ha manifestado que estas amenazas la mantenían en un estado de panic constante, ya que sabía que su pareja era capaz de cumplir con sus amenazas. La situación se volvió insostenible, y la víctima finalmente encontró la fuerza para denunciar a su pareja y buscar ayuda.
Este caso es un ejemplo más de la violencia de género que sufren muchas mujeres en todo el mundo. La violencia de género es un problema grave y extendido que requiere una atención inmediata y una respuesta efectiva por parte de las autoridades y la sociedad en general.
Es importante recordar que la violencia de género no solo se manifiesta a través de la violencia física, sino también a través de la violencia psicológica, el control y la manipulación. Las víctimas de violencia de género necesitan apoyo y protección para poder salir de estas situaciones y reconstruir sus vidas.
La justicia debe ser firme con los agresores y proteger a las víctimas, brindándoles el apoyo y los recursos necesarios para superar el trauma y la violencia que han sufrido. La sociedad también debe tomar conciencia sobre la gravedad del problema y unirse para erradicar la violencia de género de una vez por todas.