La agencia de calificación crediticia Moody’s ha emitido un pronóstico sombrío para el gobierno en cuanto a su meta de reducir el déficit fiscal en 2025. Según las proyecciones de Hacienda, el déficit fiscal debería disminuir a entre 3.0 y 3.5 por ciento del PIB en el próximo año. Sin embargo, Moody’s estima que esta reducción será de menor magnitud de lo esperado.
Esta revisión a la baja en las expectativas de reducción del déficit fiscal puede ser un golpe significativo para el gobierno, que había esperado cumplir con sus objetivos fiscales para 2025. La agencia de calificación crediticia atribuye esta revisión a varios factores, incluyendo una menor recaudación de impuestos y un aumento en los gastos públicos.
El déficit fiscal es una preocupación constante para los gobiernos, ya que puede afectar la confianza de los inversores y la estabilidad macroeconómica del país. Un déficit fiscal elevado puede llevar a una deuda pública insostenible y presión para aumentar los impuestos o reducir los gastos públicos.
La revisión de Moody’s puede tener implicaciones significativas para la política económica del gobierno y su capacidad para cumplir con sus objetivos fiscales. Es probable que el gobierno deba reconsiderar sus prioridades y ajustar su política para abordar la creciente brecha entre sus ingresos y gastos.