El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha realizado una declaración contundente en relación con la situación actual entre la Unión Europea (UE) y el Estado de Israel. En una intervención pública este viernes, Sánchez instó a la Comisión Europea a actuar con coherencia en su relación con Israel, señalando que si este país no respeta el derecho internacional y los derechos humanos en los que se basa el acuerdo de asociación con la UE, solo hay un camino: revisar ese acuerdo.
La postura de Sánchez se enmarca en un contexto de creciente tensión entre la Unión Europea y el Estado de Israel debido a varias cuestiones, especialmente en cuanto a la situación en los territorios palestinos ocupados. La UE ha sido tradicionalmente crítica con las acciones israelíes en estos territorios, incluida la expansión de asentamientos y la construcción del muro de separación.
El acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel entró en vigor en el año 2000 y establece la base para la relación entre las dos partes en áreas como el comercio, la ciencia, la tecnología y la cooperación en la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, este acuerdo también incluye disposiciones que hacen referencia a la importancia del respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho.
Según Sánchez, si Israel no cumple con estas disposiciones y no respeta los principios básicos del derecho internacional y los derechos humanos, la UE tiene la responsabilidad de revisar el acuerdo de asociación para asegurarse de que se ajusta a sus valores y principios.
La llamada de Sánchez a la Comisión Europea para que actúe con coherencia en esta materia refleja la creciente preocupación en la Unión Europea sobre la situación en Oriente Medio y la necesidad de una política exterior coherente y efectiva para abordar los desafíos de la región.
Es probable que la postura de Sánchez genere debate y discusión en las instituciones europeas, especialmente en el Parlamento Europeo, donde han habido diversas críticas a la actuación de Israel en los territorios palestinos ocupados. La revisión del acuerdo de asociación podría tener implicaciones significativas para las relaciones entre la UE e Israel, y podría influir en la situación política y económica de la región.