La noche del Nápoles en el estadio Giuseppe Meazza fue de absoluto desastre. Después de una racha invicta que se remontaba a la primera jornada, el equipo de Antonio Conte encontró su rival condenado en el Atalanta, que se impuso con un convincente 0-3.
El artífice de la victoria fue Ademola Lookman, un delantero que marcó dos goles fundamentales para desmontar la resistencia del Nápoles. Además, Emiliano Retegui también se sumó a la fiesta con un tanto que sentenció el partido.
El Nápoles, que no perdía desde la primera jornada, no pudo desplegar su juego habitual y sucumbió ante la ofensiva bien organizada del Atalanta. La derrota del equipo de Conte abre un abismo en la clasificación y complica su posición en la lucha por el título.
Por otro lado, el Atalanta consolida su setPosition en la tabla y se convierte en un serio competidor por un puesto en la Champions League. La victoria en el estadio Giuseppe Meazza es un gran impulso para el equipo de Gian Piero Gasperini, que sigue adelante en su búsqueda de un lugar en la élite europea.