El economista francés Thomas Piketty ha analizado en un artículo para el periódico Le Monde el informe que Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo, presentó recientemente a la Comisión Europea. El plan de Draghi, cuyo objetivo es que la Unión Europea no se quede rezagada ante el desarrollo económico superior de China y Estados Unidos, propone a los 27 estados miembros una "inyección masiva" de fondos en la organización: un aumento de 800.000 millones de euros anuales en la inversión.
Aunque Piketty celebra la propuesta de un mayor nivel de inversión, le reprocha adoptar una "aproximación tecnofila, mercantil y consumista bastante tradicional", enfocada en otorgar subvenciones públicas a grandes empresas privadas en sectores como la inteligencia artificial, el medio ambiente y el ámbito digital. "Hay muchas razones para creer que Europa debería aprovechar la oportunidad para desarrollar otros modos de gobernanza y evitar dar, una vez más, plenos poderes a los grandes grupos capitalistas privados para gestionar nuestros datos, nuestras fuentes de energía o nuestras redes de transporte", critica.
En cuanto a las inversiones en investigación y educación superior, Piketty coincide con Draghi en que el Consejo Europeo de Investigación debería financiar directamente a las universidades, pero asegura que el plan tiene de manera general una forma "demasiado elitista y restrictiva". El italiano propone centrarse únicamente en unos pocos centros de excelencia de las grandes ciudades, algo que Piketty considera "económicamente peligroso y políticamente inaceptable" al dejar fuera a regiones menos favorecidas económicamente.
La crítica de Piketty también se centra en la falta de atención a la sanidad pública y a los hospitales en el informe. "La sanidad pública y los hospitales están casi totalmente ausentes del informe", añade. "Si Francia, Alemania, Italia y España, que suman las tres cuartas partes de la población y del PIB de la eurozona, logran ponerse de acuerdo en un compromiso equilibrado y social y territorialmente inclusivo, será posible avanzar sin esperar a la unanimidad y apoyándose en un núcleo de países", concluye el economista francés.