El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este miércoles que tanto los estados miembros de la Unión Europea (UE) como la Comisión Europea (CE) deben “reconsiderar” su posición con respecto a los aranceles impuestos a los vehículos eléctricos chinos.
La declaración de Sánchez se produjo durante una rueda de prensa en la localidad oriental china de Kunshan, al cierre de su visita oficial al país asiático.
“Todos nosotros necesitamos reconsiderar (...). No necesitamos una guerra comercial, necesitamos construir puentes entre la UE y China, y lo que hacemos es reconstruirlos”, indicó el presidente Sánchez.
Con estas palabras, Sánchez busca enviar un mensaje claro a la UE y a la CE, enfatizando la necesidad de reevaluar su posición con respecto a los aranceles a los vehículos eléctricos chinos.
La medida de Sánchez busca fomentar una mayor cooperación entre la UE y China, evitando una guerra comercial que podría tener efectos negativos en la economía global.
La visita de Sánchez a China ha sido vista como un gesto de buena voluntad hacia el gobierno chino, y su declaración sobre los aranceles solo refuerza esta percepción.
Es probable que la declaración de Sánchez genere un debate en la UE y en la CE, y podría llevar a una reconsideración de la política comercial con respecto a China.
En cualquier caso, la declaración de Sánchez es un claro llamado a la acción para promover una mayor cooperación y understanding entre la UE y China en el ámbito comercial.