LOS ÁNGELES (AP) — Los aficionados de los Dodgers mostraron su descontento de una manera inesperada durante el partido contra los Padres el domingo.
En el transcurso del juego, los hinchas lanzaron pelotas de béisbol en dirección al jardinero izquierdo de San Diego, Jurickson Profar. Sin embargo, el incidente no terminó ahí. Luego de esto, los fanáticos decidieron arrojar basura al campo, lo que provocó una larga demora en el partido.
La situación se volvió caótica, y el personal de seguridad de Dodger Stadium tuvo que intervenir para restaurar el orden y limpiar el campo antes de que el juego pudiera continuar.
A pesar de la interrupción, los Padres lograron imponerse con una ventaja de 10-2 frente a los Dodgers. El equipo de San Diego demostró su habilidad y concentración a pesar de la situación incómoda en el campo.
Este incidente ha generado una gran discusión en la comunidad deportiva, y muchos se preguntan qué medidas se tomarán para evitar este tipo de situaciones en el futuro.