Pablo Paéz Gavira, conocido como Gavi, regresó a la titularidad en el partido después de sufrir un duro golpe la semana pasada con Conechny. El jugador andaluz jugó la primera parte del partido y el entrenador Flick decidió dejarlo en el banquillo durante el descanso debido a que Gavi tenía una tarjeta amarilla y había sufrido un golpe que le causaba molestias.
En declaraciones después del partido, Gavi explicó que el dolor del golpe fue considerable y que el entrenador Hansi Flick le habló sobre la importancia de ser cuidadoso en el campo de juego. "Me dolía bastante el golpe y Hansi me ha dicho que con la amarilla el partido no estaba para tonterías", reveló el joven canterano.
La decisión de Flick de sustituir a Gavi se debió a su preocupación por la seguridad del jugador y la situación del partido. Con una tarjeta amarilla, Gavi corría el riesgo de ser expulsado si cometía otra falta, lo que habría afectado significativamente el resultado del partido.
La prudencia de Flick y la honestidad de Gavi sobre su condición física muestran la madurez y el profesionalismo dentro del equipo. A pesar de la tentación de seguir jugando, Gavi entendió la importancia de priorizar su salud y la estrategia del equipo.
El regreso de Gavi a la titularidad es un claro indicador de su importancia en el equipo y su capacidad para superar obstáculos. A pesar del golpe sufrido, el joven jugador demostró su determinación y su compromiso con el equipo, lo que lo convierte en un elemento clave para el éxito en futuros partidos.