Apareció Pep Guardiola con el semblante sereno y esbozando alguna sonrisa, pero el dolor corría por sus entrañas. Tal vez mostraba cierta serenidad porque lo que acababa de ver no era una catástrofe inopinada e imprevista.
Ha pasado muchas veces, y si pasa muchas veces es porque no consigo encontrar la solución, explico el técnico de Santpedor, fustigándose por otra derrota durante esta temporada que ha seguido cauces parecidos a muchas de las que ha encajado el City esta temporada: con el marcador a favor, con el 1-0 y el 2-1, el rival, era capaz de remontarlo.
Esta situación ha generado un gran descontento en el equipo y en los fanáticos, que esperaban una mejor actuación de su equipo. La incapacidad de Guardiola para encontrar una solución a este problema ha llevado a cuestionamientos sobre su capacidad para liderar al equipo.
A pesar de la serenidad que mostraba, es evidente que Guardiola se siente frustrado y desanimado por la situación. La remontada del rival ha sido un patrón recurrente en la temporada, y la falta de solución ha llevado a una gran presión sobre el equipo y su entrenador.
Los fanáticos y los expertos están esperando a ver cómo Guardiola y el City responderán a esta situación. ¿Podrá el entrenador encontrar una solución para romper este patrón y llevar al equipo a la victoria? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: la temporada ha sido un desafío para Guardiola y el City, y es hora de que encuentren una solución para volver a la senda de la victoria.