Los ataques de las fuerzas de Tel Aviv contra la Franja de Gaza han dejado un saldo de al menos 26 muertos y un número aún no determinado de heridos, según fuentes de emergencia en el territorio palestino.
Los bombardeos, que se prolongaron durante varias horas, afectaron zonas densamente pobladas, incluyendo una zona humanitaria y un campo de refugiados, lo que ha generado un estado de emergencia y desesperación entre la población.
La zona humanitaria, que albergaba a numerosas familias desplazadas por el conflicto, sufrió daños significativos, con varias estructuras destruidas o dañadas, lo que ha dejado a muchas personas sin acceso a servicios básicos como agua potable y alimentos.
El campo de refugiados, que ha sido escenario de numerosos enfrentamientos en el pasado, volvió a ser centro de atención debido a los bombardeos, que han exacerbado la situación de vulnerabilidad de los refugiados, muchos de los cuales ya habían sido desplazados en repetidas ocasiones.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada de violencia en la región y ha llamado a todas las partes involucradas a cesar las hostilidades y a buscar una solución pacífica y duradera al conflicto.
Mientras tanto, las autoridades palestinas han denunciado los ataques como un crimen de guerra y han exigido que se tomen medidas para proteger a la población civil y poner fin a la ocupación israelí.
La situación en la Franja de Gaza sigue siendo tensa y se teme que los enfrentamientos puedan escalarse aún más en las próximas horas, lo que podría tener consecuencias devastadoras para la población y la estabilidad regional.