Juan Carlos Rodríguez, conocido como la "Bomba" Rodríguez, se despidió de la presidencia de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) con una gestión que ha generado más dudas que certezas sobre el futuro del fútbol en México.
Desde su llegada a la presidencia de la FMF, Rodríguez prometió un cambio radical en la forma en que se gestiona el fútbol en México, pero en lugar de eso, se ha caracterizado por una serie de actos oscuros y decisiones poleśticas que han generado un gran cuestionamiento sobre su liderazgo.
Una de las principales criticaś a la gestión de Rodríguez es la falta de transparencia en la toma de decisiones. Se ha reportado que ha habido un gran nivel de secrecia en la forma en que se toman las decisiones, lo que ha generado un gran escepticismo entre los aficionados y los miembros de la comunidad futbolisticá mexicana.
Además, la gestión de Rodríguez se ha caracterizado por una gran polémica en cuanto a la elección de los entrenadores de la selección nacional. Se ha reportado que ha habido un gran nivel de interferencia en la elección de los entrenadores, lo que ha generado un gran cuestionamiento sobre la independencia de la FMF.
Otro punto que ha generado gran polémica es la forma en que se han gestionado los recursos financieros de la FMF. Se ha reportado que ha habido un gran nivel de gastos innecesarios y un mal uso de los fondos, lo que ha generado un gran cuestionamiento sobre la responsabilidad financiera de la FMF.
En resumen, la gestión de Juan Carlos Rodríguez en la FMF ha sido más polémica que efectiva. Su falta de transparencia, interferencia en la elección de entrenadores y mal uso de los recursos financieros han generado un gran escepticismo sobre su liderazgo y han dejado al fútbol mexicano en la incertidumbre total.