En un concierto inolvidable en China, Kanye West sorprendió a todos al invitar a sus cuatro hijos al escenario para cantar junto a él. North, Saint, Chicago y el pequeño Psalm se mostraron entusiasmados y seguros ante la multitud, mientras acompañaban a su padre en la interpretación de la canción "Everybody".
La energía en el escenario era electrizante, con los pequeños West bailando y cantando con la misma pasión que su padre. La conexión entre Kanye y sus hijos era evidente, y la química en el escenario era innegable.
La canción "Everybody" se convirtió en un himno para la familia West, con cada uno de los hijos agregando su propio toque y personalidad a la interpretación. North, la hija mayor, lideró con confianza, mientras que Saint y Chicago se unieron en un dueto inolvidable. El pequeño Psalm, con solo unos años, robó el show con su presencia en el escenario.
La actuación de la familia West fue un momento mágico en el concierto, y la reacción del público fue abrumadora. Los fanáticos se rindieron a la emoción del momento, y las redes sociales se llenaron de comentarios y fotos de la actuación.
Kanye West ha sido conocido por sus actuaciones innovadoras y emocionantes, pero esta vez superó todas las expectativas. La participación de sus hijos en el concierto fue un toque personal y emotivo que hizo que la experiencia sea aún más especial para los asistentes.