La reciente manifestación en Paiporta ha puesto de relieve la creciente sensación de abandono y desánimo que se ha ido instaurando en la población local.
Según los vecinos, la tensión ya estaba al límite desde hace tiempo, y la falta de respuesta por parte de las autoridades ha sido el detonante para la explotación de la indignación.
“Estamos cansados de sentir que nadie nos escucha, que nadie se preocupa por nosotros”, afirmó un vecino de Paiporta, que prefirió no ser identificado.
La población local se siente abandonada a su suerte, y la falta de inversión en servicios y infraestructuras es solo uno de los muchos motivos que han llevado a esta situación.
“No tenemos suficientes recursos para atender las necesidades básicas de nuestros hijos, y eso es inaceptable”, agregó otra vecina.
La manifestación de ayer fue solo el punto culminante de una serie de protestas y peticiones que han sido ignoradas por las autoridades.
Esperemos que esta situación cambie pronto, y que las voces de la población sean finalmente escuchadas.