Fue la novena derrota del año para los Celtics, la sexta en casa en 18 partidos. Son señales a analizar para Boston, que el año pasado tan solo perdió cuatro partidos de 31 en su campo.
Esto plantea preguntas sobre la consistencia y la fortaleza del equipo en su propio estadio. La diferencia entre la temporada anterior y la actual es notoria, lo que genera inquietud entre los fanáticos.
La derrota de los Celtics a manos de los Pacers en el TD Garden no solo fue una pérdida más, sino también un recordatorio de que nada es seguro en el mundo del deporte. El rendimiento del equipo en casa, que fue una de sus fortalezas en el pasado, ahora se ha convertido en un punto débil.
Es importante analizar los factores que contribuyen a este cambio. ¿Se debe a la falta de cohesión en el equipo, a la ausencia de líderes en la cancha, o quizás a la estrategia del entrenador? Las respuestas a estas preguntas serán cruciales para que los Celtics vuelvan a Positioned Como uno de los equipos más fuertes de la liga.
Los fanáticos de los Celtics esperan que el equipo pueda revertir esta tendencia y recuperar su dominio en casa. Mientras tanto, los Pacers celebran su victoria, demostrando que son una fuerza con la que se debe contar en la competición.
La liga sigue siendo emocionante, con giros inesperados y victorias sorprendentes. Los Celtics necesitan reevaluar su estrategia y encontrar la forma de recuperar su fortaleza en casa si quieren mantener sus aspiraciones de alcanzar los playoffs y luchar por el campeonato.