El Gobierno acaba de aprobar un nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que busca impulsar las energías limpias y descarbonizar la economía durante la década. Este plan es un llamado a la acción para abordar el cambio climático y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
El plan plantea objetivos ambiciosos para el año 2030, como que las energías renovables representen el 81% de la generación eléctrica. Para lograr esto, se apuesta por la expansión de las plantas de energía solar fotovoltaica, que pueden generar electricidad limpia y renovable.
La expansión de las plantas de energía solar fotovoltaica es uno de los puntales del plan. Estas plantas pueden generar electricidad de manera eficiente y sostenible, lo que reduce la dependencia de los combustibles fósiles y contribuye a la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero.
El plan también busca impulsar la innovación y la investigación en tecnologías limpias, lo que puede generar empleos y oportunidades económicas en el sector de las energías renovables.
La aprobación del plan es un paso importante hacia la transición energética y la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, es importante que se implementen políticas y medidas efectivas para lograr los objetivos planteados y asegurar un futuro más sostenible para las generaciones venideras.